CARRETERA TERRER, S/N
CALATAYUD
Como resultado de la ideología urbanística del Renacimiento, época de apogeo en el embellecimiento y racionalización urbana, Calatayud decidió traer aguas desde los prados del término de Cifuentes y levantar un fuente monumental, en la margen derecha del río Jalón, próxima a la Puerta del Alcántara, en el camino Valencia. La traída de aguas para esta fuerte queda confirmada por bula del papa Inocencio VIII, junto con mejoras en las defensas de la ciudad, el 13 de mayo de 1491. El presupuesto de las obras se cargó sobre la carne, arbitrando un impuesto de sisa, miaja o tadeo. Este fuente era conocida popularmente como fuente de los once caños, según afirma Vicente de la Fuente. Esta tradición fue desvirtuada por López Landa y seguidores al denominar la Fuente de los diez caños. El conjunto arquitectónico de la misma lleva fecha de 1598, correspondiente artísticamente al estilo manierista. De gran sobriedad, se articula en dos cuerpos, con un entablamento cuyo friso reza una inscripción que, para López Landa, es una variante del versículo de Isaías. En el cuerpo superior hay un blasón de Calatayud en alabastro, con el jinete hacia el lado noble, portando bandera. Un sencillo remate convexo corona el conjunto. Inicialmente era de planta acodada, dejando dos caños hacia el camino de Paracuellos reservados al verdugo de la ciudad y personas infames, y esta parte desapareció al elevar la carretera Sagunto-Burgos, quedando el frente principal ligeramente modificado, lo que se tradujo en la pérdida de un caño, la distribución irregular de los ocho restantes, y alteración de la inscripción del friso, desmontada en 1969. Esta fuente fue trasladada junto la puerta de Terrer, sobre el "puente seco".