CALATAYUD
En la actualidad el templo se encuentra totalmente restaurado y es propiedad del Ayuntamiento, destinándolo como aula cultura y de congresos y albergando numerosas exposiciones durante todo el año. Según la tradición ocupa el solar de la casa natal de San Iñigo (s. XI) actual patrón de Calatayud, donde ya en época musulmana existiría una capilla mozárabe. En 1148 Ramón Berenguer IV puso el monasterio de San Benito bajo jurisdicción del monasterio de San Salvador de Oña. A principios el s. XVI el monasterio pasa a depender de la Ciudad, transformándose en femenino para acoger a las mujeres de Calatayud que quisieran profesar. En 1965 las religiosas acordaron con el Ayuntamiento de la ciudad inscribir en el Registro de la Propiedad el monasterio a nombre de la comunidad y el templo a nombre de la ciudad. La iglesia es de una sola nave, con cuatro pequeñas capillas laterales entre los contrafuertes. Se cubre con tres tramos de bóvedas de lunetos y sobre el presbiterio una cúpula sobre pechinas y linterna, todo ello decorado con lacerías de tradición mudéjar fechables a mediados del s. XVII y que constituyen lo más sobresaliente del templo y lo que sin duda ha motivado su conservación. Las mismas lacerías cubren una cúpula menor con linterna en la capilla de San Iñigo en el lado sur y bóvedas de lunetos en las cuatro pequeñas capillas citadas. Aunque la uniformidad de la decoración es barroco-mudéjar, la planta del templo es medieval. En el exterior de ladrillo se aprecia un pórtico con tres arcos de medio punto cuya techumbre presenta zapatas tardogóticas que permiten datarla en el s. XVII.