PLAZA DE ERLUETA
CALATAYUD
Entre la Plaza de Erlueta y la Calle San Miguel de Calatayud, se levanta un gran palacio renacentista del siglo XVI. En el edificio se observan algunos añadidos del siglo XVIII, que acentúan su estilo clasicista. Se trata de un palacio renacentista aragonés, de potente volumetría e interesante tratamiento exterior, ya que interiormente ha sufrido muchas transformaciones por necesidades de habitabilidad. Su fachada principal, construida en ladrillo revocado con yeso y decorado con esgrafiados y pinturas imitando despiece de sillar, se sitúa en ángulo entre las dos calles. Presenta cuatro plantas superpuestas en altura. La planta baja se recorre por un zócalo de piedra sillar y en ella se localiza la portada principal, con acceso desde la Plaza de Erlueta, abierta en arco de medio punto de ladrillo apoyado sobre las jambas de sillería. Esta puerta adintelada presenta una pieza semicircular decorada con labor de rejería. En la fachada se abren también tres vanos adintelados protegidos por labor de forja, y una puerta secundaria, abierta con posterioridad a la construcción del edificio. En la planta noble existen cinco balcones con vuelo y rejería de forja. La tercera planta muestra seis ventanas adinteladas, de distintos tamaños y con una distribución aleatoria. Este piso se separa del superior a través de una cornisa, sobre la que se asienta la logia o galería formada por arcos de medio punto. La fachada principal se remata con un volado alero de madera apeado en canecillos también de madera y decorados con temas vegetales. La fachada posterior, o Norte, de este edificio presenta una construcción más descuidada, en la que destaca la parte superior de la caja de escaleras, de grandes dimensiones, que muestra algunas ventanas en arco de medio punto protegidas por finas placas de alabastro. Todo el edificio presenta una cubierta de tejas árabes, tipo de cubrición usado habitualmente en todas las construcciones del casco antiguo de Calatayud. El interior de este gran edificio se estructura en cuatro plantas más bodega. La planta baja presenta los espacios destinados a zaguán, cuadras y almacén. A la planta noble se accede a través de una grandiosa escalera-lucernario, mientras que el acceso a la tercera se realiza por medio de unas escaleras secundarias, de menor tamaño. La cuarta y última planta está ocupada por la logia o galería corrida y se cubre con vigas de madera. El edificio es residencia de una familia bilbilitana, que ha recibido varios reconocimientos por la labor de conservación y restauración del inmueble.